Лопе де Вега – El perro del hortelano / Собака на сене (страница 28)
las locuras de Teodoro,
mas yo sé que a un hombre adoro,
harto parecido a ti.
FABIO: ¿A mí?
MARCELA: Pues ¿no te pareces
a ti?
FABIO: Pues ¿a mí, Marcela?
MARCELA: Si te hablo con cautela,
Fabio, si no me enloqueces,
si tu talle no me agrada,
si no soy tuya, mi Fabio,
máteme el mayor agravio,
que es el querer despreciada.
FABIO: Es engaño conocido,
o tú te quieres morir,
pues quieres restitüir
el alma que me has debido.
Si es burla o es invención,
¿a qué camina tu intento?
DOROTEA: Fabio, ten atrevimiento
y aprovecha la ocasión,
que hoy te ha de querer Marcela
por fuerza.
FABIO: Por voluntad
fuera amor, fuera verdad.
DOROTEA: Teodoro más alto vuela.
De Marcela se descarta.
FABIO: Marcela, a buscarle voy.
Bueno en sus desdenes soy;
si amor te convierte en carta,
el sobrescrito a Teodoro,
y, en su ausencia, denla a Fabio;
mas yo perdono el agravio,
aunque ofenda mi decoro,
y de espacio te hablaré;
siempre tuyo en bien o en mal.
DOROTEA: ¿Qué has hecho?
MARCELA: No sé; estoy tal
que de mí misma no sé.
¿Anarda no quiere a Fabio?
DOROTEA: Sí quiere.
MARCELA: Pues de los dos
me vengo, que amor es Dios
de la envidia y del agravio.
DIANA: Esta ha sido la ocasión.
No me reprehendas más.
ANARDA: La disculpa que me das
me ha puesto en más confusión.
Marcela está aquí, señora,
hablando con Dorotea.
DIANA: Pues no hay disgusto que sea
para mí mayor agora.
Salte allá fuera, Marcela.
MARCELA: Vamos, Dorotea, de aquí.
Bien digo yo que de mí
o se enfada o se recela.
ANARDA: ¿Puédote hablar?
DIANA: Ya bien puedes.
ANARDA: Los dos que de aquí se van
ciegos de tu amor están;
tú en desdeñarlos excedes
la condición de Anajarte,