Лопе де Вега – El perro del hortelano / Собака на сене (страница 27)
MARCELA: ¡Ah Tristán, Tristán!
TRISTÁN: ¿Qué quieres?
MARCELA: ¿Qué es esto?
TRISTÁN: Una mudancita,
que a las mujeres imita
Teodoro.
TRISTÁN: ¿Cuáles mujeres?
TRISTÁN: Unas de azúcar y miel.
MARCELA: Dile…
TRISTÁN: No me digas nada,
que soy vaina de esta espada,
nema de aqueste papel,
caja de aqueste sombrero,
fieltro deste caminante,
mudanza deste danzante,
día deste vario hebrero,
sombra deste cuerpo vano,
posta de aquesta estafeta,
rastro de aquesta cometa,
tempestad deste verano,
y finalmente yo soy
la uña de aqueste dedo,
que en cortándome no puedo
decir que con él estoy.
MARCELA: ¿Qué sientes desto?
DOROTEA: No sé,
que a hablar no me atrevo.
MARCELA: ¿No?
Pues yo hablaré.
DOROTEA: Pues yo no.
MARCELA: Pues yo sí.
DOROTEA: Mira que fue
bueno el aviso, Marcela,
de los tapices que miras.
MARCELA: Amor en celosas iras
ningún peligro recela.
A no saber cuán altiva
es la Condesa, dijera
que Teodoro en algo espera,
porque no sin causa priva
tanto estos días Teodoro.
DOROTEA: Calla, que estás enojada.
MARCELA: Mas yo me veré vengada,
ni soy tan necia que ignoro
las tretas de hacer pesar.
FABIO: ¿Está el secretario aquí?
MARCELA: ¿Es por burlarte de mí?
FABIO: Por Dios, que le ando a buscar,
que le llama mi señora.
MARCELA: Fabio, que sea o no sea,
pregúntale a Dorotea
cuál puse a Teodoro agora.
¡No es majadero cansado
este secretario nuestro!
FABIO: ¡Qué engaño tan necio el vuestro!
¿Querréis que esté deslumbrado
de los que los dos tratáis?
¿Es concierto de los dos?
MARCELA: ¿Concierto? ¡Bueno!
FABIO: Por Dios,
que pienso que me engañáis.
MARCELA: Confieso, Fabio, que oí