Лопе де Вега – El perro del hortelano / Собака на сене (страница 30)
DIANA: Bien entiendo lo que dice,
mas yo sé mi condición,
y sé que estará en mi mano,
como amar, aborrecer.
ANARDA: Quien tiene tanto poder
pasa del límite humano.
TEODORO: Fabio me ha dicho, señora,
que le mandaste buscarme.
DIANA: Horas ha que te deseo.
TEODORO: Pues ya vengo a que me mandes,
y perdona si he faltado.
DIANA: Ya has visto estos dos amantes,
estos dos mis pretendientes.
TEODORO: Sí, señora.
DIANA: Buenos talles
tienen los dos.
TEODORO: Y muy buenos.
DIANA: No quiero determinarme
sin tu consejo. ¿Con cuál
te parece que me case?
TEODORO: Pues ¿qué consejo, señora,
puedo yo en las cosas darte
que consisten en tu gusto?
Cualquiera que quieras darme
por dueño será el mejor.
DIANA: Mal pagas el estimarte
por consejero, Teodoro,
en caso tan importante.
TEODORO: Señora, ¿en casa no hay viejos
que entienden de casos tales?
Otavio, tu mayordomo,
con experiencia lo sabe,
fuera de su larga edad.
DIANA: Quiero yo que a ti te agrade
el dueño que has de tener.
¿Tiene el Marqués mejor talle
que mi primo?
TEODORO: Sí, señora.
DIANA: Pues elijo al Marqués; parte,
y pídele las albricias.
TEODORO: ¿Hay desdicha semejante?
¿Hay resolución tan breve?
¿Hay mudanza tan notable?
¿Estos eran los intentos
que tuve? ¡Oh sol, abrasadme
las alas con que subí,
pues vuestro rayo deshace
las mal atrevidas plumas
a la belleza de un ángel!
Cayó Dïana en su error.
¡Oh, qué mal hice en fïarme
de una palabra amorosa!
¡Ay, cómo entre desiguales
mal se concierta el amor!
Pero ¿es mucho que me engañen
aquellos ojos a mí,
si pudieran ser bastantes
a hacer engaños a Ulises?
De nadie puedo quejarme,
sino de mí; pero en fin,
¿qué pierdo cuando me falte?
Haré cuenta que he tenido
algún acidente grave,