Лопе де Вега – El perro del hortelano / Собака на сене (страница 25)
TRISTÁN: ¿Por qué, señor?
TEODORO: Porque ansí
respondí más presto a él.
TRISTÁN: Ese es injusto rigor.
TEODORO: Ya soy otro, no te espantes.
TRISTÁN: Basta, que sois los amantes
boticarios del amor,
que como ellos las recetas
vais ensartando papeles:
récipe celos crüeles,
agua de azules violetas;
récipe un desdén estraño,
sirupi del borrajorum,
con que la sangre templorum,
para asegurar el daño;
récipe ausencia, tomad
un emplasto para el pecho,
que os hiciera más provecho
estaros en la ciudad;
récipe de matrimonio:
allí es menester jarabes,
y tras diez días süaves
purgalle con entimonio;
récipe signus celeste,
que Capricornius dicetur,
ese enfermo morïetur,
si no es que paciencia preste;
récipe que de una tienda
joya o vestido sacabis,
con tabletas confortabis
la bolsa que tal emprenda.
A esta traza, finalmente,
van todo el año ensartando;
llega la paga: en pagando,
o viva o muera el doliente,
se rasga todo papel;
tú la cuenta has acabado,
y el de Marcela has rasgado
sin saber lo que hay en él.
TEODORO: Ya tú debes de venir
con el vino que otras veces.
TRISTÁN: Pienso que te desvaneces
con lo que intentas subir.
TEODORO: Tristán, cuantos han nacido
su ventura han de tener;
no saberla conocer
es el no haberla tenido.
O morir en la porfía,
o ser Conde de Belflor.
TRISTÁN: César llamaron, señor,
a aquel Duque que traía
escrito por gran blasón:
“César o nada”, y en fin
tuvo tan contrario el fin,
que al fin de su pretensión
escribió una pluma airada:
“César o nada, dijiste,
y todo, César, lo fuiste,
pues fuiste César y nada.”
TEODORO: Pues tomo, Tristán, la empresa,
y haga después la Fortuna
lo que quisiere.
DOROTEA: Si a alguna
de tus desdichas le pesa,