Лопе де Вега – El perro del hortelano / Собака на сене (страница 15)
que le dijo a un gran privado:
“Un papel me da cuidado,
y si bien le he escrito yo.
Quiero ver otro de vós
y el mejor escoger quiero.”
Escribiole el caballero,
y fue el mejor de los dos.
Como vio que el Rey decía
que era su papel mejor,
fuese y díjole al mayor
hijo de tres que tenía:
“Vámonos del reino luego,
que en gran peligro estoy yo.”
El mozo le preguntó
la causa, turbado y ciego,
y respondiole: “Ha sabido
el Rey que yo sé más que él”,
que es lo que en aqueste papel
me puede haber sucedido.
DIANA: No, Teodoro, que aunque digo
que es el tuyo más discreto,
es porque sigue el conceto
de la materia que sigo;
y no para que presuma
tu pluma, que, si me agrada,
pierdo el estar confïada
de los puntos de mi pluma;
fuera de que soy mujer
a cualquier error sujeta,
y no sé si muy discreta,
como se echa de ver.
Desde lo menos aquí
dices que ofendes lo más
y amando; engañado estás,
porque en amor no es ansí,
que no ofende un desigual
amando, pues solo entiendo
que se ofende aborreciendo.
TEODORO: Esa es razón natural.
Mas pintaron a Faetonte
y a Ícaro despeñados:
uno, en caballos dorados,
precipitado en un monte,
y otro, con alas de cera,
derretido en el crisol
del sol.
DIANA: No lo hiciera el sol
si, como es sol, mujer fuera.
Si alguna cosa sirvieres
alta, sírvela y confía,
que amor no es más que porfía;
no son piedras las mujeres.
Yo me llevo este papel,
que despacio me conviene
verle.
TEODORO: Mil errores tiene.
DIANA: No hay error ninguno en él.
TEODORO: Honras mi deseo; aquí
traigo el tuyo.
DIANA: Pues allá
le guarda, aunque bien será
rasgarle.
TEODORO: ¿Rasgarle?
DIANA: Sí,
que no importa que se pierda,