Лопе де Вега – El perro del hortelano / Собака на сене (страница 7)
Es el amor común naturaleza,
mas yo tengo mi honor por más
tesoro,
que los respetos de quien soy adoro,
y aun el pensarlo tengo por bajeza.
La envidia bien sé yo que ha de
quedarme,
que, si la suelen dar bienes ajenos,
bien tengo de qué pueda
lamentarme,
porque quisiera yo que, por lo
menos,
Teodoro fuera más, para igualarme,
o yo, para igualarle, fuera menos.
TEODORO: No he podido sosegar.
TRISTÁN: Y aun es con mucha razón,
que ha de ser tu perdición
si lo llega a averiguar.
Díjete que la dejaras
acostar, y no quisiste.
TEODORO: Nunca el amor se resiste.
TRISTÁN: Tiras, pero no reparas.
TEODORO: Los diestros lo hacen ansí.
TRISTÁN: Bien sé yo que, si lo fueras,
el peligro conocieras.
TEODORO: ¿Si me conoció?
TRISTÁN: No y sí,
que no conoció quién eras,
y sospecha le quedó.
TEODORO: Cuando Fabio me siguió
bajando las escaleras,
fue milagro no matalle.
TRISTÁN: ¡Qué lindamente tiré
mi sombrero a la luz!
TEODORO: Fue
detenelle y deslumbralle,
porque si adelante pasa,
no le dejara pasar.
TRISTÁN: Dije a la luz al bajar:
“Di que no somos de casa”,
y respondiome: “Mentís”.
Alcé, y tirele el sombrero.
¿Quedé agraviado?
TEODORO: Hoy espero
mi muerte.
TRISTÁN: Siempre decís
esas cosas los amantes
cuando menos pena os dan.
TEODORO: Pues ¿qué puedo hacer, Tristán,
en peligros semejantes?
TRISTÁN: Dejar de amar a Marcela,
pues la Condesa es mujer
que, si lo llega a saber,
no te ha de valer cautela
para no perder su casa.
TEODORO: ¿Y no hay más, sino olvidar?
TRISTÁN: Liciones te quiero dar
de cómo el amor se pasa.
TEODORO: Ya comienzas desatinos.
TRISTÁN: Con arte se vence todo;
oye, por tu vida, el modo
por tan fáciles caminos.
Primeramente has de hacer
resolución de olvidar,