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Федерико Гарсиа Лорка – Кровавая свадьба. Йерма. Дом Бернарды Альбы. Трилогия. Книга для чтения на испанском языке (страница 16)

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LEÑADOR 1º. Hay que seguir el camino de la sangre.

LEÑADOR 2º. Pero sangre que ve la luz se la bebe la tierra.

LEÑADOR 1º. ¿Y qué? Vale más ser muerto desangrado que vivo con ella podrida.

LEÑADOR 3º. Callar.

LEÑADOR 1º. ¿Qué? ¿Oyes algo?

LEÑADOR 3º. Oigo los grillos, las ranas, el acecho de la noche.

LEÑADOR 1º. Pero el caballo no se siente.

LEÑADOR 3º. No.

LEÑADOR 1º. Ahora la estará queriendo.

LEÑADOR 2º. El cuerpo de ella era para él y el cuerpo de él para ella.

LEÑADOR 3º. Los buscarán y los matarán.

LEÑADOR 1º. Pero ya habrán mezclado sus sangres y serán como dos cántaros vacíos, como dos arroyos secos.

LEÑADOR 2º. Hay muchas nubes y será fácil que la luna no salga.

LEÑADOR 3º. El novio los encontrará con luna o sin luna. Yo lo vi salir. Como una estrella furiosa. La cara color ceniza. Expresaba el sino de su casta.

LEÑADOR 1º. Su casta de muertos en mitad de la calle.

LEÑADOR 2º. ¡Eso es!

LEÑADOR 3º. ¿Crees que ellos lograrán romper el cerco?

LEÑADOR 2º. Es difícil. Hay cuchillos y escopetas a diez leguas a la redonda.

LEÑADOR 3º. Él lleva un buen caballo.

LEÑADOR 2º. Pero lleva una mujer.

LEÑADOR 1º. Ya estamos cerca.

LEÑADOR 2º. Un árbol de cuarenta ramas. Lo cortaremos pronto.

LEÑADOR 3º. Ahora sale la luna. Vamos a darnos prisa.

LEÑADOR 1º.

¡Ay luna que sales! Luna de las hojas grandes.

LEÑADOR 2º.

¡Llena de jazmines la sangre!

LEÑADOR 1º.

¡Ay luna sola! ¡Luna de las verdes hojas!

LEÑADOR 2º.

Plata en la cara de la novia.

LEÑADOR 3º.

¡Ay luna mala! Deja para el amor la oscura rama.

LEÑADOR 1º.

¡Ay triste luna! ¡Deja para el amor la rama oscura!

LUNA.

Cisne redondo en el río, ojo de las catedrales, alba fingida en las hojas soy; ¡no podrán escaparse! ¿Quién se oculta? ¿Quién solloza por la maleza del valle? La luna deja un cuchillo abandonado en el aire, que siendo acecho de plomo quiere ser dolor de sangre. ¡Dejadme entrar! ¡Vengo helada por paredes y cristales! ¡Abrir tejados y pechos donde pueda calentarme! ¡Tengo frío! Mis cenizas de soñolientos metales, buscan la cresta del fuego por los montes y las calles. Pero me lleva la nieve sobre su espalda de jaspe, y me anega, dura y fría, el agua de los estanques. Pues esta noche tendrán mis mejillas roja sangre, y los juncos agrupados