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Федерико Гарсиа Лорка – Кровавая свадьба. Йерма. Дом Бернарды Альбы. Трилогия. Книга для чтения на испанском языке (страница 13)

18

PADRE. Hoy no es día de que te acuerdes de esas cosas.

MADRE. Cuando sale la conversación, tengo que hablar. Y hoy más. Porque hoy me quedo sola en mi casa.

PADRE. En espera de estar acompañada.

MADRE. Esa es mi ilusión: los nietos.

PADRE. Yo quiero que tengan muchos. Esta tierra necesita brazos que no sean pagados. Hay que sostener una batalla con las malas hierbas, con los cardos, con los pedruscos que salen no se sabe dónde. Y estos brazos tienen que ser de los dueños, que castiguen y que dominen, que hagan brotar las simientes. Se necesitan muchos hijos.

MADRE. ¡Y alguna hija! ¡Los varones son del viento! Tienen por fuerza que manejar armas. Las niñas no salen jamás a la calle.

PADRE (alegre). Yo creo que tendrán de todo.

MADRE. Mi hijo la cubrirá bien. Es de buena simiente. Su padre pudo haber tenido conmigo muchos hijos.

PADRE. Lo que yo quisiera es que esto fuera cosa de un día. Que en seguida tuvieran dos o tres hombres.

MADRE. Pero no es así. Se tarda mucho. Por eso es tan terrible ver la sangre de una derramada por el suelo. Una fuente que corre un minuto y a nosotros nos ha costado años. Cuando yo llegué a ver a mi hijo, estaba tumbado en mitad de la calle. Me mojé las manos y me la lamí con la lengua. Porque era mía. Tú no sabes lo que es eso. En una custodia de cristal y topacios pondría la tierra empapada por ella.

PADRE. Ahora tienes que esperar. Mi hija es ancha y tu hijo es fuerte.

MADRE. Así espero.

PADRE. Prepara las bandejas de trigo.

CRIADA. Están preparadas.

MUJER DE LEONARD (entrando). ¡Que sea para bien!

MADRE. Gracias.

LEONARDO. ¿Va a haber fiesta?

PADRE. Poca. La gente no puede entretenerse.

CRIADA. ¡Ya están aquí!

NOVIO. En ninguna boda se vio tanta gente.

NOVIA (sombría). En ninguna.

PADRE. Fue lucida.

MADRE. Ramas enteras de familias han venido.

NOVIO. Gente que no salía de su casa.

MADRE. Tu PADRE sembró mucho y ahora lo recoges tú.

NOVIO. Hubo primos míos que yo ya no conocía.

MADRE. Toda la gente de la costa.

NOVIO (alegre). Se espantaban de los caballos.

MADRE (a la NOVIA). ¿Qué piensas?

NOVIA. No pienso en nada.

MADRE. Las bendiciones pesan mucho.

NOVIA. Como plomo.

MADRE (fuerte). Pero no han de pesar. Ligera como paloma debes ser.

NOVIA. ¿Se queda usted aquí esta noche?

MADRE. No. Mi casa está sola.

NOVIA. ¡Debía usted quedarse!

PADRE (a la MADRE). Mira el baile que tienen formado. Bailes de allá de la orilla del mar.

MADRE. Son los primos de mi marido. Duros como piedras para la danza.

PADRE. Me alegra el verlos. ¡Qué cambio para esta casa! (Se va.)

NOVIO (a la NOVIA). ¿Te gustó el azahar?

NOVIA (mirándole fija). Sí.

NOVIO. Es todo de cera. Dura siempre. Me hubiera gustado que llevaras en todo el vestido.

NOVIA. No hace falta.

MUCHACHA 1ª. Vamos a quitarle los alfileres.

NOVIA (al NOVIO). Ahora vuelvo.

MUJER. ¡Que seas feliz con mi prima!

NOVIO. Tengo seguridad.

MUJER. Aquí los dos; sin salir nunca y a levantar la casa. ¡Ojalá yo viviera también así de lejos!

NOVIO. ¿Por qué no compráis tierras? El monte es barato y los hijos se crían mejor.

MUJER. No tenemos dinero. ¡Y con el camino que llevamos!

NOVIO. Tu marido es un buen trabajador.

MUJER. Sí, pero le gusta volar demasiado. Ir de una cosa a otra. No es hombre tranquilo.

CRIADA. ¿No tomáis nada? Te voy a envolver unos roscos de vino para tu madre, que a ella le gustan mucho.

NOVIO. Ponle tres docenas.

MUJER. No, no. Con media tiene bastante.

NOVIO. Un día es un día.

MUJER (a la CRIADA). ¿Y Leonardo?

CRIADA. No lo vi.

NOVIO. Debe estar con la gente.

MUJER. ¡Voy a ver! (Se va.)

CRIADA. Aquello está hermoso.

NOVIO. ¿Y tú no bailas?

CRIADA. No hay quien me saque.

NOVIO (alegre). Eso se llama no entender. Las viejas frescas como tú bailan mejor que las jóvenes.

CRIADA. Pero ¿vas a echarme requiebros, niño? ¡Qué familia la tuya! ¡Machos entre los machos! Siendo niña vi la boda de tu abuelo. ¡Qué figura! Parecía como si se casara un monte.