реклама
Бургер менюБургер меню

Блейк Пирс – Una Vez Enterrado (страница 2)

18

UNA RAZÓN PARA ATERRARSE (Libro #6)

SERIE DE MISTERIO DE KERI LOCKE

UN RASTRO DE MUERTE (Libro #1)

UN RASTRO DE ASESINATO (Libro #2)

UN RASTRO DE VICIO (Libro #3)

UN RASTRO DE CRIMEN (Libro #4)

UN RASTRO DE ESPERANZA (Libro #5)

CONTENIDO

PRÓLOGO

CAPÍTULO UNO

CAPÍTULO DOS

CAPÍTULO TRES

CAPÍTULO CUATRO

CAPÍTULO CINCO

CAPÍTULO SEIS

CAPÍTULO SIETE

CAPÍTULO OCHO

CAPÍTULO NUEVE

CAPÍTULO DIEZ

CAPÍTULO ONCE

CAPÍTULO DOCE

CAPÍTULO TRECE

CAPÍTULO CATORCE

CAPÍTULO QUINCE

CAPÍTULO DIECISÉIS

CAPÍTULO DIECISIETE

CAPÍTULO DIECIOCHO

CAPÍTULO DIECINUEVE

CAPÍTULO VEINTE

CAPÍTULO VEINTIUNO

CAPÍTULO VEINTIDÓS

CAPÍTULO VEINTITRÉS

CAPÍTULO VEINTICUATRO

CAPÍTULO VEINTICINCO

CAPÍTULO VEINTISÉIS

CAPÍTULO VEINTISIETE

CAPÍTULO VEINTIOCHO

CAPÍTULO VEINTINUEVE

CAPÍTULO TREINTA

CAPÍTULO TREINTA Y UNO

CAPÍTULO TREINTA Y DOS

CAPÍTULO TREINTA Y TRES

CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO

CAPÍTULO TREINTA Y CINCO

CAPÍTULO TREINTA Y SEIS

CAPÍTULO TREINTA Y SIETE

CAPÍTULO TREINTA Y OCHO

CAPÍTULO TREINTA Y NUEVE

PRÓLOGO

Courtney Wallace sintió un ardor familiar en sus pulmones y muslos. Dejó de trotar y comenzó a caminar, luego se detuvo, se inclinó con las manos sobre las rodillas, y jadeó mientras recuperaba el aliento.

Era una buena sensación, una forma mucho mejor de despertarse que una taza de café caliente, aunque en poco tiempo se tomaría una taza de café con su desayuno. Todavía tenía un montón de tiempo para ducharse y comer antes de tener que irse al trabajo.

Courtney amaba el resplandor de la luz del sol por la mañana entre los árboles y la humedad del rocío de la mañana que persistía en el aire. Pronto sería un día caluroso de mayo, pero ahora la temperatura estaba perfecta, sobre todo aquí en la magnífica Reserva Natural Belle Terre.

También le gustaba la soledad. Rara vez se había encontrado a otra persona trotando en este camino, y nunca a estas horas de la mañana.

A pesar de lo bien que se sentía en este entorno, comenzó a sentirse desilusionada mientras lograba normalizar su respiración.

Su novio, Duncan, vivía con ella y le había prometido una vez más que la acompañaría a trotar, y una vez más se había negado a despertarse. Probablemente no se levantaría hasta mucho después de que ella se había ido a trabajar en su propio trabajo de oficina, tal vez no hasta la tarde.

“¿Cuándo superará esa etapa?”, se preguntó.

¿Y cuándo iba a conseguir otro trabajo?

Se echó a trotar con la esperanza de librarse de sus pensamientos negativos. Pronto empezó a correr, y ese ardor estimulante en sus pulmones y piernas pareció arrasar con su preocupación y desilusión.

Luego sus piernas cedieron bajo sus pies.

Estaba cayendo, era una sensación extraña y suspendida que de alguna manera se sentía terriblemente lenta.

Se estrelló con un golpe brutal.

La luz del sol se había ido, y sus ojos se tuvieron que acostumbrar a la oscuridad.

“¿Dónde estoy?”, se preguntó.

Ella vio que estaba en el fondo de un hoyo estrecho.